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chloro fantasy

 

 

 

Que hermosa mujer es loreta, con su 1.60 de estatura, su cabello lizo y negro hasta los hombros y su culito apretado y respingado es una mujer esplendorosa,

Fue cuando vine a vivir a esta ciudad, para ser más preciso a este edificio, coincidencias de la vida ella es mi vecina,

 

“buenos días pablo”

“buenos días loreta”

 

Otra coincidencia, siempre salimos a la misma hora, ella al trabajo y yo a otro trabajo, desde el primer día que la vi supe que tenía que cumplir con mi deseo, su nariz era la indicada para cumplirlo, al mirar sus ojos mi fantasía era verlos cerrarse lentamente, cuando miraba su boquita la idea de que estuviera abierta después de estar caída me provocaba una sensación única,

Loreta siempre usaba minifaldas y blusas muy escotadas, razon por la cual todas las personas del departamento la consideraban como la más puta,

Pero en lo que las demás personas se fijaban para mi era de poca importancia, a mi solo me interesaba verla desvanecerse en mis manos, quería verla resistirse y quería verla doblegada ante lo inevitable,

 

“buenas noches pablo”

“buenas loreta, que coincidencias verdad?”

 

Los sábados siempre salía a fiestas con su inseparable amiga, lucía, los sábados eran también los días que yo salía,

 

Coincidencias otra vez, la vida no es más que eso, coincidencia, es coincidencia estar vivo, es coincidencia haber coincidido contigo, haber nacido el mismo día que me arrestaron años después, coincidencia haber estado ahí justo donde estaba la policía.

 

Lucía a diferencia de loreta era de cabello rizado, nada fea, pero sin llegar a ser modelo, era como una mujer normal de 29 años, aunque lo único que si es de destacar es su trasero, siempre usaba pantalones entallados y eso provocaba que su culo dejara ver esas formas tan increíblemente llamativas,

Un día me entere que su fiesta se había cancelado; ellas molestas por el hecho, decidieron quedarse a ser su propia fiesta en su departamento,

Esa era mi oportunidad,

 

“chema, tráete el cloroformo, que hoy hacemos fiesta”

 

Chema era mi amigo inseparable, lo conocí en la cárcel, coincidencias mas coincidencias, su afición era igual a la mía,

 

Toc, toc,

 

En cuanto la puerta se abrió un encapuchado se abalanzo sobre loreta, cubriendo su nariz con un pañuelo con cloroformo,

Lucía al ver esto intento ayudar a su amiga, pero un segundo encapuchado repitió la misma operación que previamente había hecho con loreta,

Cuando ambas estuvieron completamente fuera de combate, los encapuchados se voltearon a ver y su mirada supo lo que después seguiría: mucha diversión,

Pasado un par de horas loreta y lucía comenzaron a despertar,

 

“estábamos esperando a que despertaran”

 

Sentadas en el sofá y sorprendidas de lo que ocurría intentaron sobornar a sus agresores,

 

“quieren dinero?, tómenlo esta en ese cajón, pero por favor no nos hagan nada”, -suplicaba loreta-

 

Lucía solo se limitaba a observar lo que sucedía, ya que ella era la más asustada por la situación,

 

“no queremos dinero, queremos vengarnos”

 

Los ojos de loreta denotaron espanto al escuchar esas palabras,

 

“vengarse, de que? Nosotras no le hemos hecho nada a nadie”

 

Los dos encapuchados rieron, y uno tomo por el cuello a loreta mientras acercaba su lengua a su boca,

 

“vengarnos de ustedes, por estar tan buenas”

 

Ya llorando ambas, intentaron persuadirlos de lo contrario,

 

“por favor, no se quienes son ustedes, pero por favor no nos lastimen, no le diremos a la policía”

 

“yo se que no lo harán, pero el saber que existen viejas tan hermosas como ustedes, y que se sienten muy prepotentes no lo podemos permitir”

 

Loreta y lucía creían saber cuales eran las intenciones de esos encapuchados,

 

“nos van a violar?”

 

“será algo mejor” dijo uno de ellos

 

Uno de ellos tomo un frasco y un pañuelo, loreta al ver lo que hacía sintio miedo recordando lo que hace unos momentos le habían hecho,

 

“no por favor, no eso otra vez”

 

El sujeto le dio el frasco a loreta junto con el pañuelo, loreta se asusto, y antes de que ella pudiera decir algo el segundo sujeto saco una pistola y le apunto en la cabeza a lucía,

 

“si no quieres que le vuele la cabeza harás lo que te ordene, entendiste?”

 

“¿Qué quieren que haga?”

 

“destapa el frasco”

 

Loreta con su mano temblorosa destapo el frasco como le ordenaban,

 

“moja el pañuelo ¡”

 

Loreta coloco el pañuelo en la boca del frasco y volteo el frasco con el cloroformo,

“cuanto le pongo?” preguntaba loreta tímidamente

 

“Hasta que escurra”

 

Loreta, vertió una buena cantidad de cloroformo sobre el pañuelo y pronto comenzó a escurrir,

 

“cierra el frasco y ponlo sobre la mesa”

 

Loreta, completamente pálida por el miedo, obedeció las órdenes de ese sujeto,

Con el pañuelo con cloroformo en la mano loreta, volteo a los encapuchados como esperando a recibir más ordenes,

El que apuntaba con la pistola a la cabeza de lucía dijo:

 

“Duérmela ¡”

 

“que?” –Preguntaba impávida loreta-

 

“no te hagas pendeja, quiero que la duermas”

 

“es mejor que obedezcas, o la pistola se va a disparar” –le decía el otro encapuchado-

 

“pero que hago?”

 

“ponle el pañuelo en la nariz, y sostenlo ahí hasta que este bien dormidita”

 

Lucía, lloraba y se mostraba temerosa ante lo que sucedía delante de sus ojos, pero con una pistola en la cabeza, le resultaba imposible hacer algo, lucía estaba a punto de ser anestesiada sin su consentimiento y ella tenía que aceptarlo,

Lucía en ese momento recordó varias películas en donde las mujeres son anestesiadas con el cloroformo,

“Tarde o temprano me tenía que pasar” –pensaba lucía-

 

Loreta, temblando acerco lentamente el pañuelo hacía el rostro de lucía,

 

“eso así, vas bien cabrona”

 

Lucía, al ver lo inminente que era su cloroformización, solo pudo cerrar los ojos para no ver lo que sucedería,

Loreta se encontraba a escasos centímetros de la nariz de lucía cuando, una voz interrumpió,

 

“espérate, así no”

 

Loreta retrocedió inmediatamente y lucía abrió los ojos asustada de lo que había oído,

 

“no quiero que cierres los ojos, quiero que tengas los ojos abiertos, hasta que el cloroformo te haga efecto”

 

Lucía no comprendía las razones de aquella orden pera dada su situación no le quedaba otra más que cumplirla,

 

“otra vez, acércale el pañuelo”

 

De nuevo loreta acercaba el pañuelo al rostro de lucía, esta vez lucia mantenía los ojos abiertos contra su voluntad,

 

A pocos centímetros de distancia, lucía ya podía percibir el olor del cloroformo, y pronto comenzó a sentirse un tanto relajada,

 

“pero será tan malo, ser anestesiada por la fuerza?” –Se preguntaba lucia en esos momentos-

Lo último que recordaba de hace unos minutos fue que un sujeto la tomo por atrás y le puso el cloroformo en la cara, al principio fue un olor muy intenso pero poco a poco se fue relajando y después cuando se dio cuenta ya estaba en el sofá, frente a estos dos sujetos,

Lucía pensaba esto cuando sintió un pañuelo húmedo en su nariz, que la hizo volver a la realidad, el olor era muy intenso, tanto que le hizo cerrar los ojos por unos instantes, pero una leve presión por parte de la pistola en su cabeza la hizo recordar lo que le habían dicho, así que abrió sus ojos nuevamente, sentía ardor en su nariz y en sus labios que era donde el pañuelo estaba, no sabía si contener la respiración o inhalarlo de un solo golpe,

 

“mas te vale que empieces a respirar”

 

Oyendo a ese sujeto tomo la decisión, y comenzó a respirar, sin darse cuenta el ardor que sentía en su cara había cesado, ahora ella respiraba por inercia, no podía dejar de respirar, sus parpados le comenzaban a pesar, y lentamente se iban cerrando, lucía trataba de no dejarse doblegar tan fácilmente, pero su cuerpo ya no respondía, dejo de sentir primero su boca y su nariz, después buscaba desesperadamente sus brazos y piernas pero no respondían, no sabía si aún los tenía en su cuerpo, su cabeza se apoyaba completamente contra el pañuelo que tenía en el rostro, la presión de la pistola que tenía en la cabeza había desaparecido, lucía quiso emitir algún sonido para comprobar que aún estaba viva pero, nada pasaba, su voz se había ido, se la habían robado, su mente también comenzaba a esfumarse, ya no sabía quien era, no sabía porque estaba ahí, no sabía quien era la mujer que frente a ella la miraba con ojos de espanto, y que lentamente se iba haciendo borrosa, lucía no se dio cuenta cuando todo se oscureció, y parecía que caía en un túnel sin fin,

 

“ya se durmió?” –preguntaba uno de ellos-

 

“parece que si, haber quítale el cloroformo”

 

Loreta retiraba el pañuelo con cloroformo de la cara de lucía y esta se desplomaba sobre el sofá completamente narcotizada,

 

Los ojos de loreta contemplaban con miedo como lucía yacía doblegada por el cloroformo, y se desconcertaba al no saber que era lo que sucedería después,

 

“ahora te toca a ti” –dijo un encapuchado-

 

“no, no por favor, haré lo que quieran, pero no me hagan eso, se los ruego”

 

Loreta se postro ante los pies de uno de los sujetos e imploraba su misericordia, tal cual lo hubieran hecho los plebeyos ante los reyes,

Ambos sujetos se miraron el uno al otro y comenzaron a burlarse de loreta,

 

“eres una cobarde, aparte de puta cobarde”

 

“no vales nada, a tu amiga no le dio miedo y a ti si, jajaja”

 

“por favor, no lo hagan”

 

“lo haremos de todos modos, es parte de nuestra venganza, así que prepárate a dormir”

 

El encapuchado que portaba el arma apunto hacía la cabeza de loreta y corto cartucho frente a ella,

Loreta, lloraba y suplicaba pero nada de eso conmovía a esos sujetos que se encontraban dispuestos a todo,

 

“si no quieres que te dispare, harás lo que te ordenemos entendiste?”

 

Lorena entre gemidos logro emitir un escueto “si”

Uno de los encapuchados saco un cubre boca tipo mascara color blanco como los que usan los obreros en las fabricas, y coloco un pedazo de algodón en su interior,

 

“suelta el pañuelo que tienes en la mano y toma este cubre bocas”

 

Loreta obedeció y cuando tuvo el cubre boca en su mano uno de ellos le dijo:

 

“toma el frasco con el cloroformo, y ponle al algodón la misma cantidad que le pusiste a tu amiga”

 

Loreta comprendió que sería inútil negarse a las peticiones de esos sujetos y accedió a hacer lo que le pedían,

Loreta vertió una buena cantidad de cloroformo en el algodón que llevaba el cubre boca y volteo a ver a los encapuchados,

 

“póntelo en la nariz y amárratelo a tu cabeza” –fue la orden-

 

Lentamente loreta acerco ese cubre boca a su cara, cuando su nariz recién hizo contacto con el algodón con cloroformo loreta por instinto lo alejo de ella,

 

“que te pasa estupida?, quieres que te haga un hoyo en la cabeza?”

 

“por favor no me hagan dormirme, huele muy mal”

 

“no seas mentirosa perra, a las mujeres les gusta, y mejor que hagas lo que te decimos o te metemos una bala en la cabeza”

Loreta de nuevo acerco el algodón a su rostro y esta vez si lo pego a su nariz,

 

“eso es, bien hecho puta, ahora antes de que te duermas amárratelo a la cabeza”

 

Loreta comenzó a amarrarse el cubre boca, mientras que intentaba no respirar el cloroformo, como antes también lo hubiera intentado lucía,

Cuando se amarro el cubre boca con el algodón con cloroformo, los dos sujetos comenzaron a acariciarse sus vergas,

Loreta al verlos sintió miedo, pues pensaba que la iban a violar, loreta pensaba que para eso las querían dormir, para violarlas sin que ellas se dieran cuenta,

En todo caso si eso fuera verdad “me conviene no darme cuenta” –pensaba loreta-

Y fue así como empezó a inhalar los vapores anestésicos del cloroformo,

 

“acuéstate, boca arriba”

 

Loreta ya sin opciones obedeció y se recostó sobre el suelo cerca de donde colgaba el brazo de lucía que ya se le había adelantado,

El cuerpo de loreta se fue aflojando poco a poco, sus músculos se colapsaron y la cara de loreta miraba fijamente a la de lucía, tal como esta última lo habría hecho antes de entrar al sueño forzado,

 

“continua así mamacita, sigue, que ya casi termina”

 

Loreta entraba una vez más al túnel oscuro que la alejaba del mundo de los vivos.

Cuando loreta quedo completamente sedada por el cloroformo, sin quitarle la mascara que tenía en la boca, los encapuchados sacaron sus vergas completamente erectas y babeantes y comenzaron a masturbarse,

 

Casi al unísono como si estuvieran perfectamente sincronizados los disparos de leche caían en el cuerpo de loreta y de lucía,

 

“ahhhhhhhh”

“ahhhhhhhh”

 

Loreta abría los ojos con mucha pesadez, aún tenía la mascara atada a su cabeza, pero el olor del cloroformo ya había pasado, con mucho esfuerzo logro quitarse la mascara de su rostro y pudo divisar a lucía que se encontraba en la misma situación de ella, ambas intentaban salir de los efectos del cloroformo,

 

“estas bien lucía?”

“ahhhhgg, eso creo”

“esos malditos, son unos cerdos”

 

“no las violamos no se alteren muchachas”

 

Loreta y lucía al escuchar que era la misma voz de uno de los encapuchados comenzaron a temblar, y con voz tímida lucía pregunto:

 

“que quieren?, por favor díganos y váyanse”

 

“ya se los dijimos, queremos venganza”

 

“pero nosotras que tenemos que ver con ustedes?”

 

“ustedes están muy buenas y son muy creídas”

 

“por favor, quien le dijo que hicieran esto?”

 

Sin contestar nada uno de los encapuchados apunto nuevamente contra la cabeza de lucía,

 

“por favor que quieren?” –Preguntaba loreta-

 

“aún nos queda mucho cloroformo así que nos lo vamos a acabar”

 

Al escuchar esto las voces de loreta y de lucía se combinaron y una sola suplica se escucho,

 

“por favor ya no, háganos lo que quieran pero ya no nos duerman, se siente muy feo”

 

Un golpe con la culata de la pistola en la mejilla de lucía las hizo callarse,

 

“harán lo que les ordene o ninguna sale con vida”

 

Loreta y lucía sabían que no tenían escapatoria, salvo una la resignación,

 

“quiero ver quien aguanta más” –dijo uno de los encapuchados-

 

El frasco con cloroformo se abrió, y dos pañuelos fueron los que mojaron, se los dieron a loreta y a lucía,

 

Las lágrimas de ambas eran incesables, y su mano temblaba al sentir la humedad fría del cloroformo,

 

“quiero que se lo pongan en la nariz al mismo tiempo, una a la otra”

 

Loreta y lucía escurriendo lagrimas sabían que terminarían haciéndolo de todos modos así que pensaron que entre más rápido sería mejor para ambas,

Tímidamente loreta miro fijamente a los ojos de lucia y sin dejar de mirarse sus brazos se cruzaron cubriendo el rostro de su amiga con el cloroformo,

Con la mente en blanco de ambas y sosteniendo cada una un pañuelo con cloroformo, sus lagrimas cesaron, y sus parpados fueron cayendo lentamente, ellas continuaban mirándose a los ojos, y continuaban respirando con la misma intensidad cada una, era una respiración lenta pero constante,

 

“son un par de putas”

 

Los sujetos tomaron los brazos de ambas y las ayudaron a seguir con el pañuelo con cloroformo en el rostro de cada una,

 

“respiren cabronas, respiren”

 

Una vez más todo se oscurecía para ambas chicas y en un sueño profundo eran sumergidas,

Después de que se durmieron por completo, los sujetos, las acomodaron sentadas una junto a la otra con sus cabezas apoyadas una a la otra, y comenzaron a masturbar sus vergas hasta que alcanzaron un nuevo orgasmo y se vaciaron sobre ellas,

Los encapuchados comenzaron a tomarles fotografías en diferentes posiciones, mientras ellas dormían, eran fotos de ellas desnudas, fotos de loreta lamiéndole el coño a lucía, fotos de loreta cloroformizando a lucía y viceversa, también fotos de ambas cloroformizándose al mismo tiempo,

 

Cuando los efectos del cloroformo comenzaban a menguar, los encapuchados les aplicaban otra nueva dosis,

Loreta apenas e intentaba abrir los ojos cuando un algodón empapado con cloroformo la obligaba a regresar por donde vino,

Así las mantuvieron por horas, narcotizándolas, fotografiándolas y masturbándose cada vez que caían dormidas, hasta que el cloroformo se agoto,

 

“es hora de irnos, chema”

“bueno, y que? hacemos lo de diario?”

“si, en cuanto publique las fotos en la Web, te doy tu parte”

“me fascina Europa, pablo, aquí puedo hacer lo que quiera”

“vamonos, ya no se vayan a despertar, háblale a la policía y deja el rollo de esa cámara”

 

“…. encontramos a dos prostitutas que al parecer se estaban drogando y no dejaban dormir, junto a ellas había un rollo fotográfico que al revelarlo………”

 

Coincidencias, siempre son coincidencias.

 

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EXELENTE

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